Todos los Guerreros Cristianos

Durante la Edad Media se produjeron grandes enfrentamientos en Europa entre la Cristiandad y el Islam. Por ello, destacaron muchos guerreros que se dedicaron a la defensa de la fe cristiana frente a los musulmanes y a la protección de los territorios en los que éstos actuaban.

A los guerreros cristianos se los conocía por diversos nombres: miles Christi (soldado de Cristo), equites Christi (caballero de Cristo) o bellator Domini (guerrero del Señor)

Los guerreros cristianos unían así en una sola persona la religión y también la guerra y la política, algo que realmente estaba reservado a los estamentos privilegiados de la sociedad de la época.

Esto favoreció la aparición de las conocidas órdenes religiosas cuyos miembros eran también soldados. Su misión era proteger la Fe de Cristo y al resto de cristianos.

Lista de guerreros cristianos

Caballeros templarios

Los Caballeros de la Orden del Temple formaron la orden de caballería más poderosa de Europa. Protegían a los cristianos que peregrinaban a los Santos Lugares pero también se dedicaron a la banca, lo que despertó recelos en reyes y papas.

 

Caballeros hospitalarios o de Malta

Los caballeros de la Orden de San Juan fundaron un hospital para peregrinos junto al Santo Sepulcro en Jerusalén. Participaron en diversas batallas contra los musulmanes y también emprendieron expediciones para conseguir tierras y riquezas. Posteriormente cambiaron el nombre a Orden del Malta, tal como se conoce hoy día.

Caballeros del Santo Sepulcro

La Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén nació con el objetivo de proteger el Santo Sepulcro ante los musulmanes. Posteriormente se expandió por Europa y sus miembros se dedicaron a rescatar a los cristianos que habían sido capturados por los musulmanes. La Orden sigue activa hoy día.

Caballeros Teutónicos

La Orden Teutónica fue fundada por cruzados alemanes con el objetivo de proteger a los peregrinos cristianos. Crearon un estado independiente en Prusia y se enfrascaron en la conversión de los cristianos ortodoxos. A pesar de varios momentos de decadencia y de intentos de suprimirla, la Orden sigue en funcionamiento actualmente.

Caballeros de Santiago

El objetivo de la Orden de Santiago era proteger a los peregrinos del Camino de Santiago y expulsar a los musulmanes de la Península Ibérica. Actualmente se considera una orden honorífica y religiosa y ha perdido su carácter militar.

 

Caballeros de Calatrava

La Orden del Calatrava se fundó para proteger la villa de Calatrava (Ciudad Real). Obtuvo numerosas tierras y castillos a lo largo de la frontera entre Castilla y Aragón por lo que alcanzó un gran poder político y militar. Hoy día, la Orden es una institución honorífica.

 

Caballeros de Alcántara

La misión de la Orden de Alcántara era la protección de la villa del mismo nombre en la provincia de Cáceres. Logró acumular varias posesiones en la zona aunque no alcanzó el mismo poder que la Orden de Calatrava. Actualmente sigue en activo como institución honorífica y nobiliaria.

La defensa de la Fe

Con la extensión del cristianismo durante la época del Bajo Imperio Romano y su conversión en religión oficial por Constantino, se va desarrollando el concepto de soldado romano-cristiano o guerrero cristiano.

En esta época comienzan a circular historias acerca de soldados romanos convertidos al cristianismo que ven que su nueva fe es incompatible con los ritos religiosos militares relacionados con el culto al Emperador. Al negarse a participar en los mismos, son torturados hasta la muerte convirtiéndose así en mártires.

San Sebastián es un ejemplo de soldado romano-cristiano convertido en mártir

Con la llegada de la Edad Media, esta idea parece afianzarse ya que el poder político y el poder religioso se mezclan para defender la fe cristiana. Entonces, la transformación de estos guerreros cristianos se hace al revés: el hombre piadoso y tranquilo hace uso de las armas para combatir a los enemigos de Cristo.

templarios

De esta manera, parece que se diluye la contradicción entre estos dos aspectos: por un lado el cristianismo, una religión basada en la paz y el amor, y por otro lado el ámbito militar basado en la guerra y la violencia.

Para explicar esto, se suele aludir a una de las cartas de Pablo de Tarso (Efesios 6, 10-18) en la que insta, aunque de forma alegórica, a la lucha armada para defender el cristianismo de sus enemigos.

El Arcángel San Miguel con su espada es el arquetipo de guerrero cristiano

La importancia de los guerreros cristianos se plasmó en las ceremonias religiosas de unción y nombramiento de caballeros y también en los títulos que los papas comenzaron a otorgar a los miembros de la realeza como, por ejemplo, Rey Cristianísimo en Francia, Su Católica Majestad en España o Defensor de la Fe en Inglaterra.

Los guerreros y el Cristianismo en Europa

Las distintas órdenes militares que surgieron en la Edad Media suponen el punto más alto de los guerreros cristianos puesto que eran instituciones con el doble carácter religioso y militar.

Estos guerreros cristianos medievales se enfocaron en la defensa de los Santos Lugares y en la protección de los peregrinos cristianos. Más adelante, ya en la Edad Moderna y con las guerras de religión extendiéndose por Europa, estos caballeros se dedicarían a la lucha contra los protestantes.

¿Sabías que...
Uno de los motivos que se cree que hubo tras la fundación de estas órdenes militares fue crear códigos de conducta que controlaran los excesos que podrían cometer los soldados cristianos en los territorios conquistados a los musulmanes

Con el tiempo, estas órdenes militares pasaron a llamarse órdenes de caballería como una forma de aunar bajo un único liderazgo a estos guerreros cristianos. Los nobles y los reyes pasarían entonces a ocupar ese liderazgo.

Los perfectos guerreros cristianos

A lo largo de la Historia han surgido figuras que se han considerado ejemplares, ya fueran personajes reales o míticos. Entre ellas podemos destacar al Cid Campeador, al rey San Luis, al rey Arturo y sus caballeros de la tabla redonda, a Roldán o a Santiago Matamoros.

Con el paso del tiempo, ni siquiera se hizo necesario que estos guerreros cristianos fueran militares en el sentido estricto de la palabra sino simplemente que mantuvieran un código de conducta basado en los preceptos medievales de defensa de la fe y cumplimiento del honor con todo lo que ello implica.

Se consideraba que los caballeros cristianos solamente debían obediencia a Dios así que si un gobernante se alejaba de la fe cristiana, era su deber rebelarse contra él para derrocarlo.