Ser Mitológico: Licántropo

El licántropo también es conocido como hombre lobo. Se trata de una figura mitológica que aparece en muchas culturas del mundo y en algunos lugares se le han dado orígenes reales. Sus mitos e historias pueden encontrarse en la mayor parte de las civilizaciones del mundo con pequeñas variaciones.

¿Sabías que...
El licántropo y el vampiro son los personajes mitológicos más universales

El hombre lobo o licántropo es un hombre que se convierte en lobo bajo determinadas circunstancias externas y ajenas a su voluntad aunque según algunos mitos puede transformarse cuando quiera. El mito de que se convierte involuntariamente cuando hay luna llena aparece en los relatos de ficción moderna al igual que la probabilidad de matarlo con una bala de plata.

No se sabe en qué momento aparece el mito del licántropo así que algunos especialistas consideran que puede ser una leyenda más antigua que cualquiera de las que conocemos actualmente.

Seguramente la figura del hombre lobo derive del miedo a los lobos en sí ya que podían llegar a atacar al ser humano y también al ganado por lo que suponían una fuente de peligro.

El origen del licántropo

No se sabe a ciencia cierta de dónde surge el mito del hombre lobo por lo que han surgido varias teorías acerca de su origen. Una de ellas alude al cornezuelo del centeno, un hongo que se encontraba en los granos de centeno y del que deriva la sustancia LSD.

Los efectos del consumo del cornezuelo del centeno son alucinaciones, histeria y paranoia, y en ocasiones también podían aparecer convulsiones o incluso llegar a la muerte. Además, el cornezuelo podía llegar a afectar a todo un pueblo, por ello sirve para explicar el caso de alguien que se creyera un hombre lobo o el caso de los habitantes de un pueblo que creyeron ver a uno.

¿Sabías que...
Existe la licantropía clínica: consiste en que un individuo cree que es un hombre lobo y se comporta como tal

Esta teoría, sin embargo, no acaba de ser satisfactoria ya que, por ejemplo, ha habido casos de avistamiento de licántropo en lugares en los que no existía el acceso al cornezuelo del centeno.

Otros investigadores han buscado la explicación en otras enfermedades como la rabia, la hipertricosis o la porfiria pero han seguido encontrando similares problemas. Los síntomas no siempre encajan con lo que cuentan las leyendas y el folclore ni tampoco explican los casos de histeria colectiva.

La hipertricosis es una enfermedad que provoca que al afectado le crezca vello espeso y oscuro por todo el cuerpo, incluyendo el rostro, por eso también es conocida como “síndrome del hombre lobo”

Otra corriente cree que las leyendas acerca de los hombres lobo proceden de la práctica del chamanismo y el uso de tótems de forma animal en las religiones basadas en la naturaleza de culturas primitivas.

Para muchas culturas primitivas, el lobo era un ancestro tribal o familiar que confería sus atributos y capacidades a los miembros de la tribu

La transformación

El mito del licántropo aparece localizado en Europa y asociado siempre a figuras masculinas. Según las leyendas, existían varias maneras mediante las cuales un hombre podía acabar convertido en un hombre lobo.

  • Consumir alguna de las plantas vinculadas a la licantropía o frotarse el cuerpo con ellas como, por ejemplo, la savia.
  • Beber en un lugar donde también haya bebido un lobo, del agua contenida en una de sus huellas o de alguna fuente mágica.
  • Dormir desnudo bajo la luna
  • Usar una prenda de vestir hecha con piel de lobo
  • Conseguir la transformación mediante magia con el objetivo de satisfacer el apetito por la carne humana, lo que algunos investigadores han relacionado con el deseo sexual.
  • Tener relaciones sexuales con un hombre lobo
  • Ser mordido por un licántropo
  • Nacer varón y después de unos gemelos o mellizos o de seis niñas.
  • Comer carne o sesos de lobo, o una oveja que haya sido muerta por un lobo.
  • Haber nacido un 24 de diciembre, ya que se consideraba una provocación a Dios
  • Ser hijo de un matrimonio incestuoso

Como se ve, ninguna de estas opciones contempla una opción realista o científica: las leyendas asimilaban la licantropía a motivos mágicos y sobrenaturales.

La mayoría de las leyendas relacionadas con el hombre lobo cuentan que su transformación es involuntaria -a menos que se trate de un mago que tiene esa facultad- y muy dolorosa, ya que se debe en realidad a una maldición.

Por lo general siempre se ha dicho que un hombre adquiría su forma lobuna en las noches de Luna Llena. Se cree que seguramente esta creencia es debida a que tanto perros como lobos aúllan por la noche.

Mientras no estuviera convertido, un licántropo tenía el aspecto de un hombre normal y corriente aunque quizá con más vello de lo normal y una fuerza física excelente. Además, tenía los sentidos especialmente desarrollados, sobretodo el olfato.

El gran problema de los licántropos es que al transformarse en lobo pierden toda su condición humana y se convierten en un peligro para todo el que los rodea, incluyendo a sus seres cercanos

No es posible librar a un licántropo de su maldición a menos que se acabe con su vida. Tradicionalmente se ha dicho que hay que matarlo usando un objeto de plata que no tiene por qué ser una bala sino que puede tratarse también de un bastón o un cuchillo, por ejemplo. En la Península Ibérica se hablaba de otro ritual que consistía en cortarle la cabeza y arrancarle el corazón.

También había métodos para hacer que el licántropo regresara a su forma humana:

  • Arrodillarse en un mismo punto durante 100 años
  • Ser reprochado por otro hombre lobo
  • Recibir la señal de la cruz
  • Ser llamado tres veces por el nombre que se recibió en el bautismo
  • Ser golpeado tres veces con un cuchillo en la nuca
  • Derramar tres gotas de sangre
  • Lanzar un objeto de plata al hombre lobo
Un licántropo podía transformarse en un lobo auténtico o en un humanoide peludo y con garras y colmillos

Además, en la Edad Media comenzó a hacerse uso de la planta conocida como MatalobosAconitum lycoctunum. Se decía que si se plantaba en la puerta de la casa, ofrecía protección contra los hombres lobo.

La historia del hombre lobo

En prácticamente todo el mundo encontramos la figura del licántropo o del hombre lobo manifestándose de diversas maneras acorde a la cultura y mitología de cada lugar. Se cree que pudo tener origen en la época prehistórica en la que quizá los hombres se cubrían con pieles de lobo -o de otro animal- en la creencia de que así obtendrían los mismos poderes y atributos de la fiera.

¿Sabías que...
Fuera de Europa existen otras versiones, por ejemplo: En América existen los hombres puma, en Asia los hombres tigre y en África los hombres hiena

El primer licántropo del que tenemos constancia aparece en la Antigua Grecia y se trata de Licaón, el rey de Arcadia. Fue un monarca que logró que su pueblo se alejara de las costumbres salvajes aunque parece ser que él mismo continuó ofreciendo sacrificios humanos a Zeus y atacando a los extraños que se acercaran a él.

Se cuenta que Zeus quiso comprobar si era cierto y acudió ante él disfrazado de vagabundo. Licaón quiso matarlo pero de alguna manera advirtió que se trataba del dios y le invitó a un banquete. Sin embargo, en este banquete hizo que le sirvieran carne de niño, en concreto de uno de los hijos del propio dios. Zeus, al darse cuenta, lo maldijo transformándole en hombre lobo a él y a todos sus descendientes a partir de ese momento.

Autores clásicos grecorromanos como Virgilio o Heródoto hablan acerca de los licántropos en sus obras

El autor Trotti cree que parte de las leyendas sobre hombres lobo tuvieron su origen en el culto al dios egipcio Anubis, cuyos sacerdotes oficiaban con máscaras de chacal, animal asociado a esta divinidad.

El culto a Anubis llegó a Roma como Hermanubis por lo que comenzaron aparecer estatuas con cuerpo de hombre y cabeza de chacal o lobo. Quizá los guerreros germánicos, al verlos, los tomarían por lobos y darían pie a historias y leyendas que después se siguieron repitiendo a lo largo de las décadas.

Cuando llega la Edad Media, las historias acerca de hombres lobo habían aumentado y ya formaban parte de la creencia popular hasta el punto de que mucha gente tenía miedo de salir de noche por miedo a ser atacados.

En Armenia tenemos constancia de historias de mujeres lobo. Se trataba de mujeres que a causa de sus pecados, eran condenadas a ponerse una piel de lobo que les hacía convertirse en este animal.

¿Sabías que...
En el siglo X se hablaba de una familia de licántropos en el Reino de Castilla, los Zerra, que ayudaron a Alfonso III a proteger la ciudad de Toledo

Estas mujeres lobo se comían a sus propios hijos, después a los de su familia y luego devoraban a los niños ajenos. Solamente recuperaban la forma humana al amanecer ya que era de noche cuando vagaban en busca de niños.

Ya en el siglo XVI y en Francia llegaron a celebrarse juicios a personas a las que se acusaba de convertirse en lobo a su voluntad para comer carne humana.

¿Sabías que...
Sorprendentemente, algunos de los acusados de licantropía en Francia durante el siglo XVI confesaban e incluso ofrecían detalles de sus crímenes

En el siglo XVII estos casos parecieron dejar de tener importancia ya que en algunos sitios como Francia se consideraron ilusiones sin más y en otros, como Inglaterra, al haberse extinguido prácticamente el lobo, ya no había ataques que hicieran pensar en licántropos.

En el siglo XIX, en España, se dio el caso de Manuel Blanco Romasanta, acusado de trece asesinatos. En el juicio sostuvo que uno de sus parientes lo había hechizado y que desde entonces se convertía en lobo y salía en busca de víctimas para comerse su carne.

Por supuesto, la historia de Manuel Blanco era una invención para tratar de burlar la condena que lo esperaba pero sirve como muestra de que hace poco más de un siglo aún corrían esas leyendas entre la gente.

Pero los casos relacionados con la licantropía han llegado hasta nuestros días. En 1987, un carpintero inglés llamado Andrew se clavó un cuchillo en el corazón porque estaba convencido de que se iba a transformar en un hombre lobo y no quería hacer daño a nadie.

Actualmente, el cine y la televisión están representando hombres lobo jóvenes con aspecto atractivo puesto que se ha perdido ese miedo a los seres sobrenaturales al encontrarnos en una época menos crédula en cuanto a los mitos y leyendas.

¿Hay diferencias entre el hombre lobo y el licántropo?

Por lo general, usamos hombre lobo y licántropo como sinónimos pero según algunos investigadores, existen algunas diferencias entre ambos que vamos a explicar a continuación:

  • El hombre lobo es víctima de una maldición y no controla su transformación.
  • El licántropo se convierte cuando quiere y en cualquier lugar
  • El hombre lobo pasa de humano a lobo auténtico mientras que el licántropo es más bien un humanoide con rasgos lobunos como garras, colmillos, pelo y hocico.
  • El licántropo conserva la inteligencia humana
  • El hombre lobo solamente puede ser asesinado con plata mientras que al licántropo se lo puede matar como a un humano.

Sin embargo, hay poca gente que apoye estas teorías considerando que hombre lobo y licántropo son palabras con el mismo significado y que las diferencias de arriba dependen simplemente del tipo de licántropo que sea y del modo en que haya sido convertido.

Además, muchas de esas diferencias tienen que ver más con la época y el lugar del que se esté hablando que con distintos aspectos entre hombre lobo y licántropo.