La Batalla de Midway

La batalla de Midway tuvo lugar entre los días 4 y 7 de junio de 1942 en los alrededores de las islas de Midway, situadas en el extremo occidental del archipiélago de Hawai.

En ella, se enfrentaron en un combate aeronaval los ejércitos de Estados Unidos y de Japón dentro del contexto de la Guerra del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial.

Está considerada como la guerra más importante del conflicto del Pacífico ya que frenó la expansión japonesa.

Antecedentes de la batalla de Midway

Japón tenía bajo su poder territorios de gran valor estratégico como las islas Filipinas, la parte británica de Malasia, Singapur y la actual Indonesia que entonces era conocida con el nombre de las Indias Orientales Neerlandesas.

Precisamente en éstas últimas era donde se hallaban importantes depósitos petrolíferos que fueron objetivo de una segunda campaña por parte del Imperio de Japón que pretendía hacerse con ellos.

Sin embargo, se produjeron algunos desacuerdos internos en cuanto a la estrategia a seguir entre el ejército y la armada japoneses por lo que las primeras acciones no tuvieron lugar hasta abril de 1942.

El almirante Yamamoto logró que su estrategia fuera la elegida para llevarse a cabo tras amenazar con su dimisión en una de las reuniones con los altos mandos del ejército japonés.

La principal amenaza para el Imperio de Japón desde el punto de vista del almirante Yamamoto eran los portaaviones estadounidenses, especialmente desde que el 18 de abril de 1942 Estados Unidos realizara una incursión en territorio japonés afectando a varias ciudades, especialmente Tokio.

Fue lo que se llamó la Incursión Dolittle  y aunque en realidad no tuvo efectos militares demasiado importantes desde el punto de vista estratégico, afectó en buena manera a la moral de la población japonesa ya que se vio vulnerable ante los rápidos y breves ataques de los estadounidenses.

Además, ésta no fue la única incursión de Estados Unidos en territorio japonés ya que se dedicaron a hacer otras incursiones para demostrar que eran una amenaza más que latente.

La intención de Yamamoto era atacar la base estadounidense de Pearl Harbour para provocar que la flota de Estados Unidos entrara en batalla junto con los portaaviones de los que el japonés quería deshacerse.

Finalmente decidió que Midway era una opción mejor ya que Estados Unidos tenía un poder aéreo superior al de Japón.

En realidad, Midway no era demasiado importante estratégicamente para Japón pero Yamamoto pensó que sí lo era para Estados Unidos y por eso decidió lanzar allí su ataque. No se equivocaba; Estados Unidos se dispuso a defender con uñas y dientes aquel punto estratégico.

Los ejércitos de la batalla de Midway

El ejército de Estados Unidos

El ejército de Estados Unidos ya tenía noticias acerca del ataque planeado por el almirante Yamamoto a la base de Midway ya que habían interceptado un mensaje codificado. Para comprobar su veracidad, los Estados Unidos enviaron un mensaje trampa a los aliados alertando sobre la escasez de agua potable en Midway.

Días después, se volvió a interceptar un mensaje de los japoneses en los que se informaba sobre este hecho por lo que el inminente ataque quedaba claramente desvelado.

El 25 de mayo de 1942 se descifró un mensaje que contenía todos los detalles del ataque; por esto, Chester Nimitz, el comandante en jefe de la Marina de Estados Unidos en el océano Pacífico, se dispuso a reunir a una gran flota para enfrentarse a los japoneses.

Contó con el contraalmirante Raymond Spruance y sus acorazados y portaaviones, y para compensar su inexperiencia en cuestiones tácticas de combates aeronavales, convocó al almirante Frank Jack Fletcher y su flota, que precisamente regresaba de la batalla del Mar de Coral acontecida un mes antes.

Allí, Estados Unidos había conseguido frenar las aspiraciones de Japón sobre Nueva Guinea y Australia.

Se forzaron turnos de trabajo para poder reparar y preparar el máximo de buques de guerra posibles, siendo reparado el portaaviones Yorktown -dañado en Mar de Coral y amarrado en Pearl Harbour- en apenas tres días, todo un tiempo récord.

Finalmente, Estados Unidos se presentó en la batalla con tres portaaviones, quince cazatorpederos, diecinueve submarinos, ocho cruceros y aproximadamente unos 370 aviones de combate.

El ejército japonés

El almirante Yamamoto no sabía que uno de sus mensajes había sido interceptado por los aliados y que, por tanto, el ejército estadounidense ya estaba advertido acerca de su inminente ataque a Midway.

Además, sabiendo que en la batalla del Mar de Coral los americanos habían perdido algunos portaaviones, estaba convencido de que además de haber perdido fuerzas importantes, se encontraban desmoralizados por las derrotas sufridas en los últimos seis meses.

Japón tenía dos portaaviones dañados tras la batalla del Mar de Coral pero Yamamoto no se preocupó demasiado en procurar que estuvieran reparados -o al menos uno de ellos- para incorporarlo a sus fuerzas durante el ataque a Midway.

El almirante Nagumo había partido hacia Midway sin saber exactamente cuáles eran las fuerzas enemigas a lo que se sumaron algunos errores.

Los errores de Japón
Los submarinos de vigilancia llegaron tarde a sus puestos y por lo tanto, no pudieron descubrir que la flota enemiga ya se dirigía hacia Midway para su defensa.

Además, el intento de enviar barcos camuflados a Pearl Harbour para espiar a la flota estadounidense fracasó.

Los japoneses acudieron a la batalla con cinco portaviones (uno de ellos ligero), treinta y dos cazatorpederos, nueve acorazados, catorce cruceros y aproximadamente 430 aviones de combate.

Qué pasó en la batalla de Midway

El primer ataque por parte del almirante Nagumo se lanzó el 4 de junio de 1942 a las 4.30 de la mañana usando 108 aviones de combate.

Mientras estos aviones atacaban, otros seis aviones de reconocimiento despegaron en busca de la flota estadounidense y varios cazas se dedicaron a patrullar el espacio aéreo.

El mal tiempo de aquella mañana junto con la escasez de aviones de reconocimiento hicieron que aquellas misiones no tuvieran demasiado éxito ya que había demasiado terreno por explorar.

A las 6.20 comenzó el bombardeo de la isla y con él llegaron las primeras destrucciones de objetivos militares de Estados Unidos. La artillería antiaérea de la isla logró derribar algunos aviones japoneses que comunicaron a su almirante que sería necesario eliminar esta artillería antes de realizar una nueva ofensiva.

Los bombarderos de Estados Unidos atacaron a la flota japonesa pero no solamente no causaron ningún daño sino que varios fueron derribados regresando a Midway solamente tres aviones.

Nagumo envió aviones cargados con bombas terrestres para destruir las pistas de aterrizaje y despegue de la base estadounidense de Midway pero a los treinta minutos de comenzar este nuevo ataque, recibió la noticia por parte de un avión de reconocimiento de que una flota enemiga se acercaba al lugar de la batalla.

Nagumo decidió paralizar el ataque y ordenó que los aviones regresaran en tanto que averiguaba más acerca de la flota que se aproximaba y trataba de armar al resto de aviones para un segundo ataque. Esta demora de casi tres horas tendría graves consecuencias para los japoneses.

Mientras tanto, a las 7.00 el almirante Fletcher ya enviaba a los aviones para atacar a los portaaviones japoneses. Spruance, por otro lado, ordenó atacar con todo sin esperar a que todos los aviones estuvieran en el aire para organizar un ataque coordinado y conjunto, al contrario de lo que Nagumo había decidido.

La estrategia de Estados Unidos
Cada avión se dirigiría a atacar a su objetivo sin esperar a los demás y aunque esto hizo que los ataques perdieran potencia y que perjudicara a los estadounidenses al perder demasiada munición y combustible, por otro lado hizo que las defensas de los japoneses se descoordinaran y que sus portaaviones quedaran en una posición vulnerable.

A las 9.20, los aviones de Spruance habían encontrado a su objetivo: los portaaviones japoneses. Los aviones se lanzaron en picado contra ellos y todos fueron destruidos excepto uno. En la segunda oleada ocurrió prácticamente lo mismo.

Los aviones estadounidenses fueron derribados prácticamente en su totalidad mientras que la flota japonesa no sufrió apenas daños.

A pesar de que esta maniobra pueda parecer suicida o no tener sentido, lo cierto fue que los pilotos estadounidenses consiguieron grandes resultados:

  • obligaron a los portaaviones a navegar en círculos impidiéndoles tomar posiciones estratégicas
  • hicieron gastar munición y combustible a la escolta aérea de los portaaviones
  • sacaron a la escolta aérea de cualquier posición de ataque.

Además, gracias a la organización del equipo de salvamento de Estados Unidos, muchos de estos pilotos lograron ser salvados con vida.

Entonces, dos escuadrones de bombarderos se lanzaron contra los portaaviones japoneses, ya sin sufrir el acoso de su escolta aérea, y en un ataque que apenas duró seis minutos eliminaron a todos los aviones dispuestos sobre las cubiertas de los portaaviones esperando para atacar y eliminaron a tres de éstos que acabaron hundidos o envueltos en llamas.

El único portaaviones japonés que se salvó de este ataque fue hostigado más tarde, a las 17.00 horas, y fue destruido al alcanzar las bombas estadounidenses los aviones cargados de combustible que provocaron un gran incendio en el barco, que tuvo que ser evacuado aproximadamente a las 21.00 horas.

Durante la noche, el almirante Fletcher, creyéndose incapaz de poder dirigir las operaciones desde un crucero, pasó el mando de la flota estadounidense a Spruancer quien se dispuso a proteger la base militar de Midway de los próximos ataques de los japoneses.

El almirante Yamamoto, por otro lado, también seguía dispuesto a conseguir Midway así que se lanzó en busca de los portaaviones estadounidenses a los cuales no puedo encontrar. Envió algunos cruceros para bombardear la isla.

Durante la madrugada del 5 al 6 de junio, en torno a las 4 de la mañana, un submarino de Estados Unidos alertó sobre la presencia de barcos japoneses cerca de la isla de Midway, aproximadamente a unos 160 kilómetros.

Spruance pensó que se trataba de la flota de Yamamoto y salió a su encuentro buscando un enfrentamiento pero en realidad se trataba de los barcos japoneses enviados a bombardear Midway.

Estos barcos recibieron la orden de retirarse y unirse a los de Yamamoto en mar abierto. En los días siguientes, la aviación estadounidenses realizó varios ataques sobre ellos hundiendo un crucero y dañando otro.

Consecuencias de la batalla de Midway

Los estadounidenses se retiraron de la zona una vez conseguida la victoria mientras que los japoneses, tras las grandes pérdidas sufridas durante la batalla, se vieron obligados a frenar su expansión por las tierras del Pacífico dadas las grandes pérdidas sufridas.

Japón oculta la verdad
Los detalles acerca de estas pérdidas se ocultaron tanto ante el ejército de Japón como a la opinión pública, y solamente el emperador Hirohito recibió el informe completo acerca de lo sucedido en la batalla de Midway, permitiendo que incluso los oficiales del ejército hicieran planes estratégicos como si la flota de Japón siguiera siendo tan poderosa como siempre.

De esta forma, se pretendía evitar la desmoralización no solamente del pueblo japonés sino también de los soldados que estaban luchando en la guerra.

Los japoneses habían perdido además a muchos de sus mejores pilotos formados en el programa de entrenamiento previo a la guerra.

Estos pilotos pertenecían a un experimentado grupo de élite muy bien preparado y endurecido para la batalla.

Se perdieron más pilotos japoneses durante la batalla de Midway que los que se habían conseguido entrenar en los años anteriores.

Las malas previsiones acerca de las pérdidas no solamente de pilotos sino también de marineros y navíos hicieron que no se pudieran reponer con rapidez.

Hasta el año 1945, Japón no logró recuperar el número de pilotos que tenía antes de la batalla de Midway y en ese momento ya era demasiado tarde como para remontar las hostilidades a su favor.

EEUU sigue hostigando a Japón
Dos meses después de la batalla de Midway, los estadounidenses desembarcaron en Guadalcanal y volvieron a vencer al Imperio de Japón, asegurando al mismo tiempo las líneas de suministros para las Indias Orientales Neerlandesas y Australia. De hecho, desde la batalla de Midway, la iniciativa y la victoria pasaron a estar siempre del lado de Estados Unidos hasta que finalmente Japón se rindió en el año 1945.

Las pérdidas humanas en la batalla de Midway estuvieron muy descompensadas. Se calcula que fallecieron 3.057 japoneses frente a aproximadamente 250 soldados estadounidenses.

Sigue descubriendo más batallas de la Historia